Mostrando entradas con la etiqueta Chiloé. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chiloé. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de septiembre de 2020

Mitología chilota: Cuchivilu, la bestia fantástica que era mezcla de chancho y culebra

 Este ser sobrenatural es una criatura acuática. Era poco más grande que un lobo marino, y puede ser considerado como un presagio de malos augurios. 


La mitología del archipiélago de Chiloé (al sur de Chile) es muy rica en criaturas fantásticas con aspecto mutante. En estos relatos es posible escuchar de diversos engendros, algunos más siniestros y escalabrosos que otros. Dentro de los que están en un nivel intermedio de peligrosidad está el Cuchivilu, el cual es una extraña mezcla entre cerdo y serpiente (en mapudungún "cuchi" significa "cerdo" y "filu" es "serpiente").

La cabeza del Cuchivilu así como sus patas delanteras son de chancho, pero su parte posterior se va ajustando en forma progresiva, para terminar en una acinturada punta similar a una cola. Muchas veces se le representa como un animal provisto de unos enormes colmillos, mucho más parecido a un jabalí salvaje que a un porcino. Su aspecto deforme lo transforma en un ser bastante inquietante, y por lo mismo siniestro. 

Según se da a conocer en los relatos ancestrales, el Cuchivilu es un animal acuático que nada en aguas poco profundas, pero que no sólo anda en el mar sino que además se adentra en ríos, esteros y pantanos. Su dieta principal son los peces y mariscos, por lo que al meterse a los corrales de pesca, los deja malditos y los estropea para siempre. Sin embargo, su mayor peligrosidad está en que si alguien se baña en las mismas aguas en donde ya estuvo ese ser, inevitablemente esa persona tendrá el mal augurio de una muerte cercana. 

Galería de imágenes: Cuchivilu

 









sábado, 25 de enero de 2020

Mitología chilota: Camahueto y el relato fantástico del toro-unicornio

Según relata la creencia popular del sur de Chile, este ser mítico ocasiona derrumbes de tierras, y también es el creador de muchos de los ríos y riachuelos que desembocan en el mar.


Tal como en las creencias populares de la antigua Europa se relataba la existencia de un ser fantástico como lo era el unicornio, acá en Chile también alguna vez corrió de generación en generación la leyenda de un ser muy parecido, el cual  tenía un cuerno en su frente y estaba provisto de poderes sobrenaturales: este personaje era conocido como Camahueto, y forma parte del bestiario ancestral de la isla de Chiloé.
Según escribe el mito, el aspecto del Camahueto era similar al de un ternero o un toro pero de un color plomo verdoso, el cual en vez de sus cachos habituales tenía en su frente un prominente cuerno, el cual le otorgaba superpoderes y además le da su virilidad.

Camahueto con su cuerno
El ciclo vital del denominado “chivato marino” chilote comienza enterrado bajo tierra, ya que ahí es donde nacen a partir de un cuerno de otro Camahueto que se hallaba sepultado en ese mismo lugar. Se supone que este ser permanece ahí al menos 25 años mientras se desarrolla, después de lo cual decide emerger a la superficie, ya con el aspecto imponente de un adulto. Es así como esta criatura mitológica realiza el viaje más importante de su vida, el cual lo ejecuta preferentemente durante una noche de tormenta para pasar más desapercibido, mediante el cual se propone llegar al mar a como dé lugar. Para llevar a cabo dicha misión, va horadando el piso con su cuerno y realizando surcos a lo largo del camino. La cultura chilote le atribuye la creación de ríos, riachuelos y derrumbes durante su éxodo hasta la costa.

Actualmente aún está inserto en la cultura autóctona de Chiloé que el cuerno del Camahueto tiene una serie de facultades casi mágicas, poderes curativos capaces de mejorar patologías tan diversas como la impotencia sexual, las infecciones cutáneas o el reumatismo. Incuso hay quienes aseguran que permite rejuvenecer a quienes lo consumen. Según las creencias, es el raspado del cuerno del camahueto lo que se debe de mezclar con agua, aunque su sobredosis es nociva ya que puede producir una locura violenta que transforma a las personas en verdaderos orates.