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jueves, 10 de diciembre de 2020

Mitología vikinga: Audumbla, la gran vaca cósmica

A diferencia de muchos otros personajes legendarios escandinavos, la denominación de esta criatura celestial no tiene una traducción exacta. 

Dentro de la exuberante mitología escandinava, uno de los personajes que se puede considerar como de los fundadores de aquel mundo fantástico es Audumbla (o Audhumla), el cual es un enorme vacuno que fue creado a partir del hielo derretivo del Niflheim, que es el reino de la oscuridad y las tinieblas. Este animal místico habitó en el Ginnungagap, que fue un abismo tan vasto y profundo que ningún ojo humano era capaz de ver su fondo. 

La Gran Vaca Cósmica también es conocida como vaca primigenia, por ser uno de los pioneros dentro del panteón mitológico del pueblo vikingo. La denominación de esta criatura celestial no tiene un significado fijo, así como tampoco se conoce el origen de su nombre. 

Según relata la leyenda, esta enorme vaca fue creada en el inicio de los tiempos, a partir de la escarcha derretida del Niflheim, y justamente se alimentaba de hielo, pero de hielo salado que brotaba en aquel lugar. Audumbla fue quien amamantó a Ymir, el poderoso gigante congelado de la cultura escandinava.

Al lamer el hielo salado, Audumbla dejó al descubierto una figura masculina que estaba gélido e inmóvil, y que resultó ser el dios Buri, quien fue liberado por esta vaca primigenia. Más tarde, Buri sería padre, teniendo tres hijos: Odín, Vili y Ve, los cuales con posterioridad darían muerte al mismísimo coloso Ymir, en un combate de dimensiones épicas.

Galería de imágenes: Audumbla





jueves, 26 de noviembre de 2020

Mitología vikinga: Atali, la sensual hija del gigante de hielo

Esta chica era poseedora de una belleza sobrenatural, la cual la usaba como una carnada para atraer a los incautos hacia las fauces de sus hermanos.


Ymir fue uno de los gigantes más aterradores de la Mitología Vikinga: un enorme coloso de hielo, que era capaz de destruir a casi cualquiera de sus oponentes. Era tal la potencia de este enorme titán, que para vencerlo fue necesaria la acción coordinada de tres dioses juntos: el supremo Odín, junto a sus hermanos Vili y Va.

Sin embargo, en estos relatos de los pueblos nórdicos también hay espacio para referirse a la increíble progenie del monumental Ymir. Una de las hijas de este gigante congelado fue la hermosa y atractiva Atali, una mujer pelirroja y curvilínea poseedora de una belleza sobrenatural, la cual caminaba semidesnuda por las gélidas tierras nórdicas.

La bella Atali usaba su despampanante sensualidad justamente para atraer a jóvenes guerreros incautos, los cuales la seguían hasta lugares solitarios, en donde eran esperados por los dos brutales hermanos de la perversa doncella, que no tardaban en matar y comerse a los inocentes muchachos. 

Las representaciones de los insaciables hermanos de la guapa Atali son variados. En algunas parte se les menciona como dos gigantes congelados, pero generalmente se les otorga la apariencia de un par de monstruosos osos polares de estampa bestial e indestructible.

martes, 24 de noviembre de 2020

Mitología vikinga: Ymir, el descomunal y poderoso gigante de hielo

 Este intimidante titán fue el fundador de la dinastía de los colosos de escarcha.


Los mitos y leyendas de los pueblos nórdicos están plagados de figuras increíbles, muchas de las cuales parecen ser sacadas de impresionantes y épicas novelas de ciencia ficción. Uno de los más llamativos es el descomunal Ymir, un gigante de hielo que fue uno de los seres más poderosos del panteón de dichas culturas de la zona septentrional de Europa.

Dentro de la mitología vikinga, Ymir no sólo es considerado un coloso de dimensiones bestiales, sino que además es una de las principales figuras que explica buena parte de la Cosmología nórdica. Cuando este titán muere en combate, a partir de su cuerpo se crea el Midgard (que es el mundo de los seres humanos), con su carne se hizo la tierra, con su sangre los mares y lagos, con sus huesos las montañas, y con sus dientes y huesos las piedras. Dicho de otra forma, a partir de su cadáver se erigió el mundo que actualmente conocemos.

¿Pero quién fue lo suficientemente poderoso como para dar muerte a semejante titán que parecía ser invencible? En efecto, a alguien tan brutal sólo podía abatirlo un equipo conformado por tres dioses: los hermanos Odín, Vili y Ve, quienes a su vez eran descendientes directos de él, pues eran hijos de Bor (nieto de Ymir).

El final de Ymir fue tan trágico como el de los gigantes de escarcha, pues al caer muerto, su sangre ahogó a los otros titantes de hielo, sobreviviendo sólo dos de ellos: Bergelmir y una hembra, la cual sería su esposa. A partir de ellos, surgiría una nueva raza de colosos congelados... pero ya no tendrían al poderoso Ymir para que los liderara.

Galería de imágenes: Ymir





domingo, 17 de mayo de 2020

Mitología vikinga: Fenrir, el lobo indomable de los relatos nórdicos

Este siniestro personaje era hijo del malvado dios Loki. Es célebre por ser el causante de la muerte del todopoderoso Odín.
El bestial lobo gigante.

Durante el siglo XIII fueron confeccionados dos textos a partir de los relatos tradicionales de los pueblos vikingos: la Edda poética y la Edda prosaica. En ambas aparece como una figura destacada el portentoso Fenrir, un lobo gigantesco y despiadado que ejerció con una rudeza extrema el rol de antagonista dentro de la Mitología de los pueblos nórdicos.

Este lobo de dimensiones descomunales era hijo del perverso Loki, y protagonista absoluto durante los eventos del Ragnarok: la batalla del fin del mundo para los escandinavos. Durante estos enfrentamientos, es el voraz Fenrir quien tiene la dicha de dar muerte al omnipotente Odín, dios principal del panteón escandinavo. Fenrir se devora a Odín, así como a muchos otros valerosos guerreros. Sin embargo, con posterioridad a este ignominioso hecho, es Vidar (otro de los hijos de Odín), quien se toma venganza y desgarra las fauces del enorme lobo. La  cultura nórdica está estrechamente vinculada a la guerra y a la sangre, por lo cual casi todos sus relatos legendarios eran en extremo crudos e inhumanos. La historia de Fenrir no es la excepción a la regla.

Sin embargo, Fenrir no siempre fue un coloso. También alguna vez fue un tierno cachorro, el cual apenas empezó a comer se fue desarrollando hasta crecer y alcanzar dimensiones impensables, llegando a ser una bestia apoteósica.

Los dioses decidieron retener al licántropo en Asgard, para lo cual había sido amarrado con una cadena casi indestructible, conocida como Leding. La fuerza que había adquirido Fenrir era tal que con un pequeño esfuerzo hizo pedazos a Leding, por lo que tuvieron que amarrarlo con otra aún más poderosa, considerada la cadena más resistente que alguna vez se haya forjado: Droma, la que también fue cortada por el voraz titán.  A raíz de esto, se le apresó con una delgada ligadura fabricada por los enanos, la cual era irrompible: Gleipnir. Así, se logró contener la potencia descomunal de Fenrir por mucho tiempo. Sin embargo, una vez desatado el Ragnarok, la furia del lobo era tal que ni siquiera la indestructible Gleipnir pudo soportar su formidable fuerza.

Galería de imágenes: Fenrir