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domingo, 2 de febrero de 2020

Andrias davidianus: La enigmática salamandra china

Este animal es el anfibio más grande del mundo, que puede llegar a medir 1,8 metros de largo.

Considerada uno de los animales más insólitos del mundo, la impresionante salamandra china (Andrias davidianus) tiene la particularidad de ser el anfibio más grande de todo el planeta. Esta pegajosa criatura puede llegar a medir 1,8 metros de largo desde la cabeza hasta la punta de su cola.
El anfibio gigante

Este anfibio urodelo es un integrante de la familia Cryptobranchidae, donde también están sus dos únicos parientes cercanos: la salamandra gigante del Japón (Andrias japonicus) y la salamandra americana gigante (Cryptobranchus alleganiensis).

Con un extraño rostro que ya se lo quisiera cualquier extraterrestre de películas de Ciencia Ficción, la salamandra china se destaca por su cabezota desproporcionadamente grande en relación al resto de su cuerpo, además de sus ojos chicos, boca grande y piel húmeda pero muy arrugada.

Como buen anfibio, la enigmática salamandra china pasa casi todo el día sumergida en el agua, y se alimenta de peces, insectos y otros anfibios. Lamentablemente está al borde de la extinción, siendo su estado de supervivencia calificado como "crítico" por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

sábado, 1 de febrero de 2020

Beelzebufo ampinga: La brutal rana prehistórica que comía dinosaurios

Este anfibio primitivo existió hace unos 68 millones de años en Madagascar.
Una bestial rana carnívora.

De haber existido en nuestros días, el Beelzebufo ampinga bien podría ser denominado “la rana del infierno”, ya que no sólo fue el batracio más brutal que ha existido, sino que también el más grande.
Según publica la revista especializada Scientific Reports, el Beelzebufo ampinga tenía una mordida tan potente que era capaz de cazar, moler e incluso devorar a dinosaurios pequeños.

“A diferencia de la gran mayoría de las ranas que tienen mandíbulas débiles y habitualmente consumen pequeñas presas, las ranas cornudas emboscan animales tan grandes como ellos mismos – incluyendo otras ranas, serpientes y roedores, y sus poderosas mandíbulas juegan un papel crítico en agarrar y dominar a la presa, comenta Marc Jones, coautor del trabajo de la Universidad Estatal Politécnica de California en Pomona (California) y de la Universidad de Adelaida (Australia).

Esta rana existió hace unos 68 millones de años (período Cretácico) en lo que hoy es Madagascar. Medía más de 40 centímetros de largo y pesaba 4,5 kilos. Sin embargo, el dato más impresionante era la fuerza de su mordida, la cual fue determinada en 2.200 Newtons (unos 224 kilos), muchísimo más que los 30 Newtons (3 kilos) de una rana moderna promedio.

domingo, 26 de enero de 2020

Pederpes: La poco conocida e insólita criatura cuadrúpeda del Carbonífero

Este animal vivió hace más de 350 millones de años, es decir mucho antes de que aparecieran los primeros dinosaurios.
¿Uno de los primeros anfibios?

Dentro de las criaturas prehistóricas, hay algunas de las cuales no se sabe mucho, y que hasta el día de hoy es difícil clasificarlas. Uno de ellos es el Pederpes, un género extinto de seres que estaba compuesto por una sola especie tipo, el Pederpes finneyae. Este animal existió hace unos 359 a 350 millones de años en lo que actualmente es Escocia.

El Pederpes fue una especie animal del período Carbonífero, cuando gran parte del mundo estaba cubierto de helechos y lleno de pantanos, y además poblado por artrópodos y los primeros anfibios. De hecho, pese a su aspecto muy parecido a una salamandra, esta criatura no era un anfibio sino que se le clasifica como un tetrápodo, que es el nombre con que se conoce a los primeros anfibios del Devónico, aunque hoy en día también puede usarse dicha denominación para hacer referencia a la propia salamandra (y sus familiares más cercanos).

Físicamente, el Pederpes tenía la apariencia de una anguila pero más gorda y provista de cuatro pequeñas patas que le permitían desplazarse con torpeza por el musgo, pero a la vez ser un eximio nadador (por lo que su estilo de vida era mucho más funcional en el agua que en la superficie). Su tamaño era relativamente considerable, ya que medía poco más de un metro de largo. La importancia de este curioso ser vivo radica en que es muy probable que haya sido uno de los pioneros de la locomoción en tierra, algo que hasta ese entonces era dominado sin mayor contrapeso por parte de los insectos y arácnidos primitivos.