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jueves, 7 de mayo de 2020

Indohyus: El sorprendente mamífero terrestre y cuadrúpedo que dio origen a las ballenas

Este animal existió hace unos 50 millones de años, durante el Eoceno inferior. Sus restos fueron descubiertos en la India.
El raro antepasado de las ballenas.

Contrario a lo que muchos pudiesen pensar, el origen evolutivo de las ballenas no está en el mar ni en los ríos, sino que en tierra firme. Esto porque el "eslabón perdido" de los cetáceos actuales fue un pequeño animal parecido a un ciervo, pero con el cuello mucho más corto y sin cachos. Cuando se descubrieron sus restos en 1971 se le asoció más con un porcino, por lo cual se le bautizó como Indohyus ("cerdo de la India"). La especie tipo fue el Indohyus major. 

El Indohyus fue un mamífero artiodáctilo que existió durante hacia comienzos del Eoceno. Según fue publicado en el año 2007 por la Revista Nature, a este animal extinto que era mezcla de zorro, rata y ciervo se le puede considerar como la criatura a partir de la cual más tarde evolucionaron las primeras ballenas. Es muy probable que este mamífero terrestre haya sido también un eximio cazador de aguas poco profundas, debido a que su piel era bastante gruesa, lo que le hacía soportar las temperaturas más bajas de los entornos acuáticos.

Sin embargo, el primer mamífero terrestre que pasó a ser totalmente anfibio fue el Ambulocetus. A ese animal se le puede considerar con toda propiedad como la primera ballena terrestre y acuática, el cual apareció más o menos un millón de años más tarde que el Indohyus. 

viernes, 31 de enero de 2020

Ambulocetus: El antepasado de las ballenas era un animal que podía nadar y caminar

La existencia de esta criatura extinta comprueba que los cetáceos actuales evolucionaron a partir de criaturas terrestres.
¿La primera ballena fue terrestre?

Puede sonar extraño e insólito, pero las primeras ballenas que existieron fueron seres terrestres y no acuáticos como lo son en la actualidad. Esto porque está comprobado que los cetáceos que conocemos hoy en día evolucionaron a partir de criaturas como el Ambulocetus ("ballena que camina), un curioso ser de unos tres metros de largo que era capaz de desenvolverse con igual naturalidad tanto en el agua como en la tierra.

Hasta ahora la única especie conocida que perteneció al género de los Ambulocetus fue el Ambulocetus natans, un cetáceo que existió durante el Cenozoico (hace unos 48 millones de años) en lo que hoy es Pakistán. Se la logrado determinar que la evolución de este cazador permitió la aparición de las ballenas más arcaicas.

Como dato curioso, los científicos lograron dilucidar que el Ambulocetus podía habitar indistintamente en aguas dulces o saladas, esto gracias al análisis químico minucioso que se le hizo a los dientes de esta criatura del pasado. De más está decir que era un cazador muy bien adaptado, y que probablemente esperaba a sus víctimas al borde de los charcos o lagunas, para atacarlos cuando éstos acudían a beber, igual como en la actualidad lo hacen los cocodrilos.

jueves, 16 de enero de 2020

La increíble evolución de las ballenas

Aunque parezca muy difícil de creerlo, los ancestros de los cetáceos se encuentran en tierra firme. 

Muchos animales terrestres actuales han evolucionado a partir de criaturas marinas o anfibias, pero en el caso de las ballenas ocurrió justamente lo contrario: los antepasados de los enormes cetáceos que hoy en día navegan en los mares fueron cuadrúpedos que caminaban en praderas y bosques, los que a través de millones de años lograron adaptarse a la vida acuática.
Evolución.

Que las ballenas sean mamíferos que necesitan respirar cuando emergen a la superficie y que los huesos de sus aletas pectorales sean similares a los de las patas delanteras de algunos animales terrestres no es coincidencia. Incluso el movimiento vertical que la columna de los cetáceos va haciendo al nadar es muy distinto al que se produce en los peces. Todo esto demuestra el origen distinto de estas criaturas frente al que poseen otros seres marinos.

El eslabón perdido a partir del cual evolucionaron todos los antepasados de las ballenas fue un ser prehistórico llamado Indohyus, que fue un mamífero terrestre y cuadrúpedo que asimilaba la mezcla entre un siervo y una musaraña, el cual existió hace unos 48 millones de años a mediados del Eoceno. Más posterior, pero también perteneciente al Eoceno, fue el Pakicetus, especie de perro con cola muy larga y gruesa y provisto de pezuñas.

 El primer cetáceo primitivo que fue tanto terrestre como acuático fue el voraz Ambulocetus, un cazador anfibio y peludo de unos tres metros de largo que se cree que era tan mortífero como un cocodrilo. Esta bestia atacaba a sus presas tanto en tierra como en agua, y se cree que cuando atrapaba a un animal terrestre, procedía a sumergirlo para finalmente ahogarlo mientras lo desgarraba aún moribundo.

Según se ha logrado determinar, el primer cetáceo que fue mucho más acuático que terrestre fue el Rodhocetus, que también perteneció al Eoceno medio. Tenía claras adaptaciones específicas para la vida marina, aunque también para salir ocasionalmente a tierra firme. Medía hasta 5 metros de largo y su cuerpo era parecido al de una morsa o un león marino.

Las primera ballena propiamente tales fue a la vez las más feroz que alguna vez haya existido: el Basilosaurus, que fue una criatura monstruosa de más de 18 metros de largo y que se cree que ha sido uno de los predadores marinos más brutales de toda la prehistoria. Existió hace unos 38 millones de años. Contemporáneo al Basilosaurus, pero mucho más pequeño (unos 5 metros de largo) fue el Dorudon, una estrambótica ballena alargada y carnívora.

Ambulocetus: El antepasado de las ballenas era un animal que podía nadar y caminar

La existencia de esta criatura extinta comprueba que los cetáceos actuales evolucionaron a partir de criaturas terrestres.

¿La primera ballena fue terrestre?

Puede sonar extraño e insólito, pero las primeras ballenas que existieron fueron seres terrestres y no acuáticos como lo son en la actualidad. Esto porque está comprobado que los cetáceos que conocemos hoy en día evolucionaron a partir de criaturas como el Ambulocetus ("ballena que camina), un curioso ser de unos tres metros de largo que era capaz de desenvolverse con igual naturalidad tanto en el agua como en la tierra.

Hasta ahora la única especie conocida que perteneció al género de los Ambulocetus fue el Ambulocetus natans, un cetáceo que existió durante el Cenozoico (hace unos 48 millones de años) en lo que hoy es Pakistán. Se la logrado determinar que la evolución de este cazador permitió la aparición de las ballenas más arcaicas.

Como dato curioso, los científicos lograron dilucidar que el Ambulocetus podía habitar indistintamente en aguas dulces o saladas, esto gracias al análisis químico minucioso que se le hizo a los dientes de esta criatura del pasado. De más está decir que era un cazador muy bien adaptado, y que probablemente esperaba a sus víctimas al borde de los charcos o lagunas, para atacarlos cuando éstos acudían a beber, igual como en la actualidad lo hacen los cocodrilos.

Galería de imágenes: Ambulocetus natans






miércoles, 15 de enero de 2020

La increíble evolución de las ballenas

Aunque parezca muy difícil de creerlo, los ancestros de los cetáceos se encuentran en tierra firme. 

Muchos animales terrestres actuales han evolucionado a partir de criaturas marinas o anfibias, pero en el caso de las ballenas ocurrió justamente lo contrario: los antepasados de los enormes cetáceos que hoy en día navegan en los mares fueron cuadrúpedos que caminaban en praderas y bosques, los que a través de millones de años lograron adaptarse a la vida acuática.

Cetáceos primitivos.

Que las ballenas sean mamíferos que necesitan respirar cuando emergen a la superficie y que los huesos de sus aletas pectorales sean similares a los de las patas delanteras de algunos animales terrestres no es coincidencia. Incluso el movimiento vertical que la columna de los cetáceos va haciendo al nadar es muy distinto al que se produce en los peces. Todo esto demuestra el origen distinto de estas criaturas frente al que poseen otros seres marinos.

El eslabón perdido a partir del cual evolucionaron todos los antepasados de las ballenas fue un ser prehistórico llamado Indohyus, que fue un mamífero terrestre y cuadrúpedo que asimilaba la mezcla entre un siervo y una musaraña, el cual existió hace unos 48 millones de años a mediados del Eoceno. Más posterior, pero también perteneciente al Eoceno, fue el Pakicetus, especie de perro con cola muy larga y gruesa y provisto de pezuñas.

 El primer cetáceo primitivo que fue tanto terrestre como acuático fue el voraz Ambulocetus, un cazador anfibio y peludo de unos tres metros de largo que se cree que era tan mortífero como un cocodrilo. Esta bestia atacaba a sus presas tanto en tierra como en agua, y se cree que cuando atrapaba a un animal terrestre, procedía a sumergirlo para finalmente ahogarlo mientras lo desgarraba aún moribundo.

Según se ha logrado determinar, el primer cetáceo que fue mucho más acuático que terrestre fue el Rodhocetus, que también perteneció al Eoceno medio. Tenía claras adaptaciones específicas para la vida marina, aunque también para salir ocasionalmente a tierra firme. Medía hasta 5 metros de largo y su cuerpo era parecido al de una morsa o un león marino.

Las primera ballena propiamente tales fue a la vez las más feroz que alguna vez haya existido: el Basilosaurus, que fue una criatura monstruosa de más de 18 metros de largo y que se cree que ha sido uno de los predadores marinos más brutales de toda la prehistoria. Existió hace unos 38 millones de años. Contemporáneo al Basilosaurus, pero mucho más pequeño (unos 5 metros de largo) fue el Dorudon, una estrambótica ballena alargada y carnívora.