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miércoles, 7 de abril de 2021

Nodosaurus: Un rocoso acorazado del Cretácico norteamericano

 Este lento y pesado dinosaurio tireóforo existió hace unos 100 a 97 millones de años en lo que actualmente es Estados Unidos. 

Los tireóforos nodosáuridos fueron un grupo de dinosaurios que presentaban una compleja armadura, la cual hacía de ellos los dinosaurios más resistentes que alguna vez pisaron la faz de La Tierra. Tal vez uno de los más representativos de este conjunto fue el Nodosaurus, cuyo nombre significa "lagarto noduloso". 

Esta criatura primitiva existió en Norteamérica durante el Período Cretácico (Era Mesozoica), hace unos 100 a 97 millones de años. Dentro de sus características estaba el hecho que la parte superior de su cuerpo estaba cubierto por placas dermales óseas, y es muy probable que haya tenido poderosas púas o puntas a ambos costados de su rústica anatomía. 

Se estima que este corpulento herbívoro prehistórico midió unos 6 metros de largo, y su peso superaba con creces las 3.5 toneladas. A diferencia de otros de sus parientes, el Nodosaurus carecía de una maza contundente en la punta de su cola, estructura que era usada por algunas de esas criaturas como implemento de defensa. Otra característica de este cuadrúpedo era el hecho que su cabeza era pequeña y estrecha, y su rostro era un poco parecido al de una tortuga gigante. 

La única especie correspondiente al género Nodosaurus fue el Nodosaurus textilis, el cual fue descubierto en Estados Unidos durante el año 1889, pero descrita recién en 1921. 

Galería de imágenes: Nodosaurus

  









sábado, 9 de mayo de 2020

Pawpawsaurus: El dinosaurio blindado que tenía los párpados óseos

Este tireóforo nodosáurido habitó lo que actualmente es Norteamérica durante el Cretácico medio.
Dinosaurio mediano pero rocoso.

Los tireóforos nodosáuridos fueron la familia de los dinosaurios más duros y resistentes que hayan existido. Habitaron diversos lugares del mundo, pero donde más se han hallado sus restos ha sido en Norteamérica. Precisamente en ese territorio fue donde alguna vez habitó el acorazado Pawpawsaurus ("Reptil de Paw Paw"), a mediados del período Cretácico.

Este rocoso animal de seis metros de largo, dos metros de alto y más de dos toneladas de peso fue un género representado por una sola especie: el Pawpawsaurus campbelli. Dentro de sus particularidades distintivas estaba el hecho de haber sido el primer dinosaurio encontrado que tenía párpados óseos. Además poseía un pico córneo, que usaba para roer ramas y troncos, debido a que era de comportamiento herbívoro.

Como todos los tireóforos, perteneció al suborden de los ornitisquios, nombre que estaba dado por la particular configuración de los huesos de su cadera. El ilion, isquion y el pubis estaban posicionados en forma muy similar a como lo están en las aves, por eso el nombre de ornitisquios ("caderas de ave").

Galería de imágenes: Pawpawsaurus






domingo, 8 de marzo de 2020

Palaeoscincus: El dinosaurio acorazado que se defendía a coletazos

Este tireóforo nodosáurido existió hace unos 75 millones de años en lo que actualmente es Estados Unidos. 
El dinosaurio de Colorado.

Los escíncidos (o escincos) son una familia actual de saurópsidos escamosos, a los cuales habitualmente se considera como el grupo de lagartos más diverso y variado de todo el orbe. Debido a ciertas similitudes anatómicas hubo un dinosaurio del Cretácico al que se le bautizó como Palaeoscincus (que significa "Escinco primitivo").

El Palaeoscincus fue un género de tireóforo nodosáurido, el cual estaba representado por una sola especie tipo: Palaeoscincus costatus. Este animal extinto habitó lo que actualmente es Estados Unidos, hace ya unos 75 millones de años. Se trataba de un rocoso dinosaurio acorazado cuya caparazón poseía enormes puntas laterales que le llegaban hasta su cola, las cuales usaba para defenderse. Su mecanismo disuasivo más efectivo era pegar potentes coletazos, aunque esto era sólo en situaciones de vida o muerte.

Reconstruyendo el cuerpo de este herbívoro a través de los restos hallados en el estado de Colorado, se pudo deducir que se trataba de un dinosaurio cuadrúpedo de tamaño relativamente reducido, llegando a medir apenas unos 5,5 metros de largo desde la cabeza hasta la punta de la cola.

Galería de imágenes: Palaeoscincus







domingo, 26 de enero de 2020

Ankylosaurus: El "tanque viviente" del período Cretácico

Este dinosaurio es tal vez el representante más conocido de los tireóforos anquilosáuridos, animales que fueron casi tan duros como una roca.

Tal vez ningún animal que haya existido ha sido más duro y resistente como lo fue el rocoso Ankylosaurus, una criatura con aspecto pétreo de once metros de largo, y entre siete y ocho toneladas de peso.


Un dinosaurio acorazado

Hablar del Ankylosaurus es referirse al que tal vez fue el "tanque viviente" del período Cretácico, la criatura más emblemática de los acorazados tireóforos anquilosáuridos, animales cuadrúpedos que se caracterizaron por tener una verdadera coraza que les permitió enfrentarse a temibles predadores.

Esta robusta criatura se caracterizaba por tener una enorme cabeza reptiliana y dos cuernos pequeños que apuntaban hacia atrás. Su cuerpo tenía una verdadera armadura ósea con placas llamadas osteodermos. En el extremo de su cola tenía un mazo sólido que usaba para destrozarle las patas o la cabeza a los carnívoros que intentaran atacarlo. Fue contemporáneo a otros colosos como el Tyrannosaurus, Triceratops y el Edmontosaurus.

Galería de imágenes: Ankylosaurus








sábado, 25 de enero de 2020

Gigantspinosaurus: El herbívoro espinudo de los tiempos jurásicos

Este dinosaurio extinto vivió hace unos 155 millones de años en lo que actualmente es China, y se caracterizó por su peculiar morfología, muy distinta a cualquier otra criatura conocida. 
Un dinosaurio espinudo.

Tal vez no sea uno de los dinosaurios más conocidos en la actualidad, pero el Gigantspinosaurus fue una criatura que bien merece ser mencionada dentro de los seres más increíbles de su época, justamente a su inconfundible anatomía.

El lomo cubierto por las placas dorsales y las dos enormes espinas curvas que salían de sus hombros le otorgaban una apariencia amenazante. Gracias a ello, esta bestia recibió el nombre de Gigantspinosaurus ("gran dinosaurio con espinas"). Sin embargo, pese a su aspecto feroz, en realidad se trataba de un animal apacible y herbívoro, que atacaba solamente en casos extremos cuando se veía ante un peligro inminente.

Hasta ahora se conoce solamente una especie tipo para el género extinto de los Gigantspinosaurus, los cuales existieron hace unos 155 millones de años en China, a finales del período Jurásico. Este dinosaurio de poco más de 4 metros de largo pertenece al suborden de los tireóforos estegosaurianos, es decir fue un pariente lejano del mítico estegosaurio. 

Galería de imágenes: Gigantspinosaurus



Stegosaurus: Un herbívoro digno de temer

Durante la llamada Era de los Dinosaurios, quienes sembraron el terror fueron los cazadores. Sin embargo, esta criatura tenía un arma secreta que lo hacían un luchador muy potente en el uno contra uno.

Hacia fines del Jurásico y principios del Cretácico habitó en lo que actualmente son Estados Unidos y Europa uno de los dinosaurios más emblemáticos de todos, y que hasta ahora casi con más apariciones en películas y documentales que cualquier otro herbívoro: el Estegosaurio o Stegosaurus, cuyo nombre significa “lagarto cubierto” o “lagarto con placas”. Efectivamente, este reptil cuadrúpedo de 9 metros de largo y 4 de alto tenía una serie de crestas en su zona dorsal y una potente cola provista de enormes y afiladas puntas capaces de penetrar hasta al cuero más duro del reino animal.
El intimidante estegosaurio

Fue hace unos 150 millones de años en que este tireóforo estegosaurianos tuvo que llevar a cabo batallas épicas contra los más peligrosos predadores que hayan existido durante la Era Mesozoica. Tal vez su oponente más tenaz fue el Allosaurio, un carnívoro bípedo y de gran rapidez de movimientos. Aunque no menos impresionantes fueron sus peleas contra el temible Tiranosaurio Rex, voraz bestia con la cual de seguro perdió muchas más veces que las que ganó, pero que sin embargo no debe habérselas llevado gratis debido a los fuertes coletazos del estegosaurio, capaces de fracturarle una pierna o romperle la cabeza incluso al más temido de los dinosaurios.

Galería de imágenes: Stegosaurus