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sábado, 14 de agosto de 2021

Selknam: La increíble cultura indígena que pobló el extremo más austral del mundo

 Este pueblo amerindio se caracterizó por la utilización de variadas pinturas corporales, las cuales reflejaban los estados de ánimo de estas personas. Además, usaban insólitas vestimentas en sus extraños ceremoniales. 

La cultura Selknam debe de ser una de las más incomprendidas del mundo, pero también una de las más ricas desde el punto de vista de su inconfundible acerbo cultural. Este pueblo amerindio recibió diversas denominaciones durante su existencia, todas las cuales son correctas: Selknam, Selk´nam, Dewak y Onas. Los tres primeros era el nombre que le daban sus vecinos los tehuelches, mientras que ona es una palabra que proviene del idioma hablado por los yaganes. 

Los Selknam u Onas vivieron en el extremo más austral del mundo, sólo poco antes de llegar a la Antártica. Habitaron vastas zonas del sur de Chile y Argentina, principalmente en lo que se conoce como Tierra del Fuego: lugar cuya denominación hace referencia a las múltiples fogatas que la expedición de Hernando de Magallanes logró ver desde el estrecho que actualmente lleva su mismo nombre. 

Durante el período precolombino hasta principios del siglo XX, la zona más meridional de Chile y Argentina estuvo poblada por al menos cinco pueblos distintos: Alacalufes (o Kawesqar), Yaganes (o Yámanas), Haush (o Mánekenks), Selknam (u Onas) y los Tehuelches (o Aonikenk). Todos ellos eran grupos nómades, cuyas principales actividades eran la caza, la pesca y la recolección de frutos y semillas. Ninguna de estas culturas era belicosa; de hecho todas fueron bastante pacíficas, incluso en los momentos más difíciles y traumáticos de su existencia. 

Uno de los aspectos más interesantes de la cultura Selknam eran sus extraños y curiosos atuendos, los cuales además iban de la mano con una serie de pinturas corporales y también el uso de misteriosas y enigmáticas máscaras ceremoniales. Pese al frío de un lugar gélido como pocos en el orbe, muchas veces estos indígenas aparecían desprovistos de ropa, y sólo cubiertos con sus raras vestimentas y sus pinturas multicolores. Su aspecto era único en el mundo, siendo hasta el día de hoy uno de los pueblos originarios más extraños que ha existido. 

Sin embargo, es imposible referirse al pueblo Selknam sin hablar del cruento y sanguinario genocidio que terminó con casi todos sus integrantes, el cual se desarrolló a principios del siglo XX tanto en Chile como en Argentina. En ese lamentable suceso, parceleros pagados por particulares y con el beneplácito de ambos estados, protagonizaron el más macabro exterminio masivo de seres humanos que se haya registrado en toda Sudamérica. Algunos colonos le pagaban altas sumas a los denominados "cazadores de indios", los cuales cobraban cierta cantidad de dinero por llevarles los testículos cortados a un ona varón o los senos extirpados de una mujer selknam, y un monto algo menor por las orejas de los niños.

A principios del siglo XX se estima que los cazadores argentinos, chilenos y también europeos exterminaron al menos a 4 mil onas en pocos años, aunque otras estimaciones hablan de números de decesos considerablemente mayores. Fue un exterminio brutal, que hasta ahora es considerado como el único genocidio masivo en la historia de ambos países sudamericanos, y además la peor masacre que haya existido en esta parte del globo. 

En la actualidad hay algunas personas -muy pocas- que todavía son descendientes de los Selknam. Sin embargo, ya no existe ninguno que sea un ona puro. El 2 de junio de 1999 murió Virginia Choquintel, mujer argentina a la que se le considera como la última selknam pura, es decir hija de onas por el lado materno y paterno. En pleno siglo XXI, esta etnia está prácticamente extinta, pero su cultura sigue viva entre algunas personas que de vez en cuando los recuerdan como uno de los pueblos más únicos e inconfundibles que alguna vez haya existido en el extremo más austral del mundo. Un legado que pese a todo, todavía se niega a morir...

viernes, 13 de agosto de 2021

Selknam: La increíble cultura indígena que pobló el extremo más austral del mundo

 Este pueblo amerindio se caracterizó por la utilización de variadas pinturas corporales, las cuales reflejaban los estados de ánimo de estas personas. Además, usaban insólitas vestimentas en sus extraños ceremoniales. 

La cultura Selknam debe de ser una de las más incomprendidas del mundo, pero también una de las más ricas desde el punto de vista de su inconfundible acerbo cultural. Este pueblo amerindio recibió diversas denominaciones durante su existencia, todas las cuales son correctas: Selknam, Selk´nam, Dewak y Onas. Los tres primeros era el nombre que le daban sus vecinos los tehuelches, mientras que ona es una palabra que proviene del idioma hablado por los yaganes. 

Los Selknam u Onas vivieron en el extremo más austral del mundo, sólo poco antes de llegar a la Antártica. Habitaron vastas zonas del sur de Chile y Argentina, principalmente en lo que se conoce como Tierra del Fuego: lugar cuya denominación hace referencia a las múltiples fogatas que la expedición de Hernando de Magallanes logró ver desde el estrecho que actualmente lleva su mismo nombre. 

Durante el período precolombino hasta principios del siglo XX, la zona más meridional de Chile y Argentina estuvo poblada por al menos cinco pueblos distintos: Alacalufes (o Kawesqar), Yaganes (o Yámanas), Haush (o Mánekenks), Selknam (u Onas) y los Tehuelches (o Aonikenk). Todos ellos eran grupos nómades, cuyas principales actividades eran la caza, la pesca y la recolección de frutos y semillas. Ninguna de estas culturas era belicosa; de hecho todas fueron bastante pacíficas, incluso en los momentos más difíciles y traumáticos de su existencia. 

Uno de los aspectos más interesantes de la cultura Selknam eran sus extraños y curiosos atuendos, los cuales además iban de la mano con una serie de pinturas corporales y también el uso de misteriosas y enigmáticas máscaras ceremoniales. Pese al frío de un lugar gélido como pocos en el orbe, muchas veces estos indígenas aparecían desprovistos de ropa, y sólo cubiertos con sus raras vestimentas y sus pinturas multicolores. Su aspecto era único en el mundo, siendo hasta el día de hoy uno de los pueblos originarios más extraños que ha existido. 

Sin embargo, es imposible referirse al pueblo Selknam sin hablar del cruento y sanguinario genocidio que terminó con casi todos sus integrantes, el cual se desarrolló a principios del siglo XX tanto en Chile como en Argentina. En ese lamentable suceso, parceleros pagados por particulares y con el beneplácito de ambos estados, protagonizaron el más macabro exterminio masivo de seres humanos que se haya registrado en toda Sudamérica. Algunos colonos le pagaban altas sumas a los denominados "cazadores de indios", los cuales cobraban cierta cantidad de dinero por llevarles los testículos cortados a un ona varón o los senos extirpados de una mujer selknam, y un monto algo menor por las orejas de los niños.

A principios del siglo XX se estima que los cazadores argentinos, chilenos y también europeos exterminaron al menos a 4 mil onas en pocos años, aunque otras estimaciones hablan de números de decesos considerablemente mayores. Fue un exterminio brutal, que hasta ahora es considerado como el único genocidio masivo en la historia de ambos países sudamericanos, y además la peor masacre que haya existido en esta parte del globo. 

En la actualidad hay algunas personas -muy pocas- que todavía son descendientes de los Selknam. Sin embargo, ya no existe ninguno que sea un ona puro. El 2 de junio de 1999 murió Virginia Choquintel, mujer argentina a la que se le considera como la última selknam pura, es decir hija de onas por el lado materno y paterno. En pleno siglo XXI, esta etnia está prácticamente extinta, pero su cultura sigue viva entre algunas personas que de vez en cuando los recuerdan como uno de los pueblos más únicos e inconfundibles que alguna vez haya existido en el extremo más austral del mundo. Un legado que pese a todo, todavía se niega a morir...

Galería de imágenes: Cultura Selknam

 















sábado, 17 de julio de 2021

Chromogisaurus: El "Lagarto color tierra" que vivió hace 220 millones de años

 Este pequeño dinosaurio corredor existió hacia finales del Período Triásico. Sus restos fueron encontrados en la provincia de San Juan, Argentina. 

"Chromogisaurus" es un concepto proveniente del griego, el cual significa "Lagarto color tierra". Sin embargo, en estricto rigor, la curiosa denominación que llevó este diminuto dinosaurio no hacía referencia a su tonalidad ni a su coloración, sino que al lugar en el cual fue descubierto:  Valle Pintado, un desértico lugar ubicado en el norte de Argentina, específicamente en la provincia de San Juan. 

Este dinosaurio sauropodomorfo guaibasáurido existió hacia finales del Período Triásico (Era Mesozoica), hace unos 220 millones de años. Era un animal herbívoro de unos dos metros desde la punta del hocico hasta la cola. Esta criatura bípeda fue un velocista, lo que le permitía arrancar de los predadores que asolaban su entorno. 

La especie tipo fue el Chromogisaurus novasi, nombre en honor al destacado paleontólogo argentino Fernando Emilio Novas.

sábado, 3 de julio de 2021

Lewisuchus: Un pequeño arcosaurio primitivo que vivió en Argentina

 Este animal existió durante el Triásico medio. Pese a su apariencia, no era un dinosaurio, pero estaba emparentado con ellos. 

A primera vista, el Lewisuchus tenía todo el aspecto de ser un dinosaurio. Sin embargo, esto era solamente algo vinculado a su apariencia física, ya que en estricto rigor fue un arcosaurio, es decir un amniota diápsido. De todas formas, puede asegurarse que igual guardaba cierto grado de parentesco con los dinosaurios, pese a que no integraba parte de ese grupo evolutivo.

El Lewisuchus fue un género extinto de arcosaurios que existió durante el Triásico Medio (Era Mesozoica) en Argentina. Medía aproximadamente un metro de largo, y se cree que su cabeza le habría llegado hasta rodilla a un humano adulto. Hay estudios que indican que el Lewisuchus era la misma criatura que el Pseudolagosuchus, lo cual hasta ahora no está comprobado. 

La especie tipo de este género fue el Lewisuchus admixtus, la cual fue clasificada en el año 1972 por el paleontólogo estadounidense Alfred Sherwood Romer. 

lunes, 19 de octubre de 2020

Mapusaurus: Uno de los dinosaurios sudamericanos más voraces del Cretácico

 

Este impresionante animal prehistórico medía entre 12,2 y 12.6 metros de largo, y su peso total fluctuaba entre las 7,6 y 8,4 toneladas.


Argentina es considerado uno de los países donde más restos de dinosaurios se han encontrado en todo el mundo, siendo sólo comparable con Estados Unidos, China y Mongolia. Uno de los eslabones más emblemáticos de la fauna prehistórica de dicha nación sudamericana fue el Mapusaurus, un poderoso predador terópodo carcarodontosáurido que vivió hace unos 97 a 93 millones de años en la actual provincia de Neuquén. 

El Mapusaurus fue un dinosaurio cazador de principios del Período Cretácico (Era Mesozoica). Medía entre 12,2 y 12,6 metros de largo, y su peso fluctuaba entre las 7,6 y 8,4 toneladas. Es considerado uno de los terópodos más brutales que existió en Sudamérica, siendo comparable incluso al aterrador Giganotosaurus, con el cual era a la vez un pariente cercano. Además, también era familiar de otra bestia tan descomunal como lo fue el Tyrannotitan (también descubierto en Argentina). 

Puede asegurarse a ciencia cierta que el Mapusaurus coincidió en el hábitat con el imponente saurópodo Argentinosaurus, descrito como el dinosaurio más grande del que se tenga conocimiento probado sobre su real tamaño. Ambos se habrían topado en múltiples oportunidades, ejerciendo los roles de cazador y presa, respectivamente. Claro que atacar y dar muerte a un coloso como lo fue el Argentinosaurus no era una tarea fácil, por lo cual no es descabellado pensar que el Mapusaurus actuaba en pequeños grupos de al menos dos o tres individuos. 

La única especie tipo del género Mapusaurus es el Mapusaurus roseae, el cual fue descrito durante el año 2006 por los paleontólogos Rodolfo Coria (argentino) y Philip Currie (canadiense).

Galería de imágenes: Mapusaurus

 








sábado, 5 de septiembre de 2020

Se cumplen 27 años del partido clasificatorio en que Colombia aplastó a Argentina

 5 de septiembre de 1993, y el Planeta Fútbol se rendía ante la selección que mejor jugaba en el orbe: la selección cafetera, comandada por "El Pibe" Valderrama, Faustino Asprilla, Freddy Rincón y "El Tren" Valencia.


Para muchos, el mejor partido de la selección colombiana en toda su Historia. También para otros tantos entendidos, la mejor versión que ha tenido el combinado nacional de ese país. Sea como sea, pocas veces se ha visto un fútbol tan alegre y a la vez efectivo como el que presentaba ese elenco, dirigido técnicamente por Francisco "Pacho" Maturana. 

Fue el 5 se septiembre de 1993, hace ya justo 27 años, en que se enfrentaron Argentina y Colombia, en el Estadio Monumental de River Plate ante 73 mil personas en las gradas. El elenco cafetalero lideraba el grupo clasificatorio, con un punto por sobre su rival de esa tarde. Había gran expectación en este choque de punteros, el cual estaría marcado por una verdadera pléyade de estrellas por lado y lado. 

Argentina poseía un equipo experimentado, con hombres de mucho rodaje como el atajapenales Sergio Javier Goycochea o el capitán Óscar Ruggeri. Además tenía en Gabriel Omar Batistuta a un delantero terrible, y en Fernando Carlos Redondo a uno de los mejores mediocampistas del fútbol europeo. Pero esa jornada, literalmente Colombia les pasó por arriba. Carlos "El Pibe" Valderrama estuvo impecable con las habilitaciones, y tuvo el complemento perfecto de ese verdadero correcaminos que era Freddy Rincón. Y arriba, una dupla infernal compuesta por Faustino Asprilla y Adolfo "El Tren" Valencia.

Al final, Colombia se impuso por 5-0, con dos goles de Asprilla, dos de Rincón y el último obra del "Tren" Valencia. Luego de esta victoria, los cafeteros clasificaban en forma directa al Mundial de USA 94, torneo al que llegarían como uno de los grandes favoritos. Por su parte, Argentina tendría que ir a la repesca contra Australia, y recién después de eso asegurar su participación en el certamen disputado en Norteamérica. 

domingo, 26 de julio de 2020

Argentavis: El ave voladora más grande que ha existido

Este pájaro catartiforme perteneció a la extinta familia Teratonithidae, y su aspecto era muy parecido al de un descomunal cóndor.
Argentavis buscando carroña.

Hasta ahora, no hay ninguna duda sobre cuál es el ave voladora más grande que ha existido en nuestro planeta. Esto, porque la colosal Argentavis gana por paliza a cualquier otro postulante a dicha consideración. Este pájaro catartiforme de la extinta familia de los Teratonithidae tenía una envergadura de siete a ocho metros de un extremo a otro de sus alas, estando en pleno vuelo.

Este animal prehistórico habitó en lo que actualmente es la Patagonia Argentina durante el Mioceno superior. Su aspecto era muy parecido al de un cóndor o de un buitre americano, por lo cual es muy probable que se haya tratado más bien de un pájaro carroñero que de un cazador.

Se cree que el peso de esta ave superaba con creces los setenta kilos. La especie tipo fue el Argentavis magnificiens. Además, al igual que los cóndores, tenía una fecundidad muy baja, pues la hembra apenas ponía 0.78 huevos por años, y eso que estando en su pleno apogeo de la madurez sexual y reproductiva.

Galería de imágenes: Argentavis








martes, 21 de julio de 2020

Kelenken: El ave predadora más brutal que ha existido

Este pájaro no volador medía más de tres metros de altura, y era un eximio predador. 
Kelenken y su enorme pico curvo.

¿Cuál fue el ave más brutal que ha existido sobre la faz de La Tierra? Esa es una pregunta que más de alguna vez se han hecho los apasionados por la Zoología y la Paleontología. De los pájaros voladores, el de mayor envergadura ha sido el Argentavis, el cual al abrir sus alas tenía un diámetro de ocho metros. Sin embargo, su cuerpo era pequeño, por lo que pesaba poco más de 70 kilos. Así que si se trata de buscar un ave gigante, las de mayor tamaño fueron las no voladoras, entre las que se destacaron el Brontornis y el Kelenken.

Respecto a este último, se trató de un ave no voladora parecida al avestruz actual, pero con un cuerpo muchísimo más corpulento y una cabeza enorme. El Kelenken medía poco más de tres metros de alto, y su cráneo era el más grande que ha tenido cualquier pájaro: setenta centímetros, incluyendo su descomunal pico curvado.

El Kelenken habitó en la Patagonia de Argentina durante el Mioceno, hace ya unos 15 millones de años. Era un cazador innato, ya que podía llegar a velocidades superiores a los 40 km/h. Comía reptiles, roedores y pequeños mamíferos. Pese a sus enormes dimensiones, era una criatura bastante ágil.

La especie tipo de este animal fue el descomunal Kelenken guillermoi, en honor el su descubridor, el paleontólogo trasandino Guillermo Aguirrezabala.

Galería de imágenes: Kelenken