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sábado, 8 de mayo de 2021

Machimosaurus: Un voraz y aterrador cocodrilo de la Prehistoria

 Este reptil primitivo apareció hace unos 154 millones de años y desapareció hace 130 millones de años. Su existencia se prolongó desde el Jurásico Superior hasta el Cretácico Inferior.

El Machimosaurus fue un género extinto de dentro de los cocodriliformes teleosáuridos, es decir fue un reptil primitivo con aspecto de cocodrilo, muy emparentado con los cocodrilos actuales pero pertenecientes a una rama evolutiva distinta. Este animal apareció en el mundo durante el Jurásico Superior, extinguiéndose en el Cretácico Inferior. Se estima que su existencia fue hace 154 millones de años hasta hace unos 130 millones de años, durante la Era Mesozoica. 

Considerado como el más grande de los teleosáuridos, este animal primitivo con apariencia de cocodrilo medía casi diez metros de largo; es decir sus dimensiones más que duplicaban a las de un cocodrilo del Nilo adulto. Su longitud craneal llegaba hasta los 1.6 metros, dándole una apariencia realmente intimidante. 

Sus restos han sido hallados en diversos países de Europa, como Francia, Alemania, Inglaterra, Portugal, Austria y Suiza, además de Túnez (en el norte de África). Hasta ahora se ha logrado determinar la existencia de siete especies distintas pertenecientes a este género, siendo la más grande de ellas el Machimosaurus rex, el cual medía 9.6 metros. El Machimosaurus rex correspondía justamente a la especie que fue encontrada en Túnez. 

Otro dato interesante es que se cree que esta criatura habitó tanto en zonas pantanosas y estuarios como también en mares abiertos. Es decir, es muy probable que haya sido capaz de adaptarse tanto a la vida marina como en el agua dulce. 

lunes, 19 de octubre de 2020

Mapusaurus: Uno de los dinosaurios sudamericanos más voraces del Cretácico

 

Este impresionante animal prehistórico medía entre 12,2 y 12.6 metros de largo, y su peso total fluctuaba entre las 7,6 y 8,4 toneladas.


Argentina es considerado uno de los países donde más restos de dinosaurios se han encontrado en todo el mundo, siendo sólo comparable con Estados Unidos, China y Mongolia. Uno de los eslabones más emblemáticos de la fauna prehistórica de dicha nación sudamericana fue el Mapusaurus, un poderoso predador terópodo carcarodontosáurido que vivió hace unos 97 a 93 millones de años en la actual provincia de Neuquén. 

El Mapusaurus fue un dinosaurio cazador de principios del Período Cretácico (Era Mesozoica). Medía entre 12,2 y 12,6 metros de largo, y su peso fluctuaba entre las 7,6 y 8,4 toneladas. Es considerado uno de los terópodos más brutales que existió en Sudamérica, siendo comparable incluso al aterrador Giganotosaurus, con el cual era a la vez un pariente cercano. Además, también era familiar de otra bestia tan descomunal como lo fue el Tyrannotitan (también descubierto en Argentina). 

Puede asegurarse a ciencia cierta que el Mapusaurus coincidió en el hábitat con el imponente saurópodo Argentinosaurus, descrito como el dinosaurio más grande del que se tenga conocimiento probado sobre su real tamaño. Ambos se habrían topado en múltiples oportunidades, ejerciendo los roles de cazador y presa, respectivamente. Claro que atacar y dar muerte a un coloso como lo fue el Argentinosaurus no era una tarea fácil, por lo cual no es descabellado pensar que el Mapusaurus actuaba en pequeños grupos de al menos dos o tres individuos. 

La única especie tipo del género Mapusaurus es el Mapusaurus roseae, el cual fue descrito durante el año 2006 por los paleontólogos Rodolfo Coria (argentino) y Philip Currie (canadiense).

Galería de imágenes: Mapusaurus

 








sábado, 2 de mayo de 2020

Koumpiodontosuchus: El diminuto cocodrilo prehistórico con "dientes de botón"

Este animal existió durante el Cretácico inferior y sus restos fueron hallados en el Reino Unido.

El cocodrilo enano del Cretácico.
A los cocodrilos actuales bien podría considerárseles como verdaderos fósiles vivientes. Los primeros cocodrilos cohabitaron el mundo junto con los dinosaurios. Es así como alguna vez el terror de los pantanos primitivos fue el enorme Sarcosuchus, sin embargo no todos fueron tan grandes como aquella aterradora bestia.

Dentro de los cocodrilos prehistóricos de tamaño pequeño está el Koumpiodontosuchus, el cual era cocodriliforme neosuquio, es decir un clado de los saurópsidos (o reptiles primitivos). Este animal existió en lo que actualmente es el Reino Unido durante el Cretácico Inferior.

De este carnívoro de comportamiento anfibio no es mucho lo que se sabe. Solamente fueron encontrados dos fragmentos de su cráneo, el cual se estima que debe de haber medido apenas unos once centímetros. Su denominación está dada por los dientes romos del ejemplar estudiado. La única especie de este género es el Koumpiodontosuchus aprosdokiti. 

Galería de imágenes: Koumpiodontosuchus





domingo, 29 de marzo de 2020

Concavenator: El extraño dinosaurio español que tenía "joroba"

En estricto rigor, lo que poseía este terópodo era una prominente aleta dorsal. Sin embargo, otros investigadores sostienen que sí estaba provisto de una protuberancia en su espalda.
El dinosaurio de Cuenca (Castilla).

El Concavenator fue un terópodo de tamaño intermedio, que ostenta para sí el cartel de ser uno de los dinosaurios más raros que hayan existido. Este enorme bípedo de 6 metros de largo tenía la ostensible peculiaridad de estar provisto de una prominencia en su espalda. Sin embargo, está la discusión respecto a si dicho solevantamiento era una joroba y una aleta dorsal.

"Cazador de Cuenca jorobado" es el significado del nombre científico del Concavenator. Acá se hace referencia al lugar geográfico en el cual fueron avistados sus restos (la localidad de Cuenca, en España) y también a su más evidente característica anatómica. De hecho, es esa cualidad la que lo hace ser totalmente distinto a cualquier otro dinosaurio predador conocido hasta ahora.

Hasta ahora no se sabe con exactitud la utilidad de la cresta o giba en la espalda de este cazador del Cretácico temprano (o Cretácico inferior). Teorías hay varias, pero ninguna ha podido ser totalmente probada.

Este terópodo carcarodontosúrido existió hace unos 125 a 130 millones de años, y representa un género en sí mismo, el cual está conformado por una única especie: el Concavenator corcovatus.

Galería de imágenes: Concavenator








domingo, 19 de enero de 2020

Iguanodon: Uno de los dinosaurios más enigmáticos del período Cretácico

Una de las principales curiosidades en torno a esta criatura prehistórica es que, a lo largo de la historia, los paleontólogos le han dado al menos tres formas diametralmente distintas unas de otras. 
El herbívoro Iguanodon.

Tal vez no exista ningún otro dinosaurio cuyas representaciones artísticas hayan sufrido tantas modificaciones como el curioso caso del Iguanodon. La concepción que se tenía de su estructura y conformación anatómica era totalmente diferente en el siglo XIX a como lo es actualmente. Cuando fue descubierto, en el año 1822, se le describió como un corpulento cuadrúpedo gigante muy similar a una iguana pero con las patas más largas y de una contextura muchísimo más gruesa. Después (primera parte del siglo XX) se le representó como un lagarto bípedo que caminaba demasiado erguido. En la actualidad se sabe que fue un ornitópodo con una postura y locomoción cuadrúpeda, el cual se podía parar afirmado en árboles sólo para alimentarse.

El Iguanodon (o "Diente de iguana") fue un género de ornitópodos iguanodóntidos, el cual estaba compuesto por al menos una especie reconocida (Iguanodon bernissartensis) y otra de origen dudoso (Iguanodon orientalis). Además, en su momento se describieron otras especies, pero que gracias a descubrimientos de la Paleontología han sido reasignadas. La única especie que está totalmente confirmada como tal, habitó en Europa durante el Cretácico Inferior.

Un iguanodon adulto podía llegar a pesar tres toneladas y su largo era de hasta 13 metros desde el hocico hasta la punta de la cola. Una de sus características inconfundibles es que tenía una garra bastante prominente en el dedo pulgar de su extremidad anterior. Está comprobado que fue un animal totalmente herbívoro. 

sábado, 18 de enero de 2020

Jinfengopteryx: Un pequeño dinosaurio terópodo cubierto de plumas

Este animal existió a finales del período Jurásico y comienzos del Cretácico, en lo que actualmente es China. 
Un dinosaurio plumífero.

Hace unos 143 hasta 138 millones de años existió un curioso dinosaurio que tenía la cualidad de parecerse bastante al mítico ave Fénix. Se trató de un terópodo trodóntido plumífero que medía aproximadamente un metro de largo, el cual por su aspecto fue bautizado como Jinfengopteryx, que significa "Fénix dorado".

El Jinfengopterix fue un género que estuvo compuesto por una sola especie, y que vivió a principios del Cretácico en Asia. Sin embargo, en la actualidad se ha determinado que la data de su existencia es un tanto incierta, por lo cual puede ser posible que haya aparecido en el Jurásico Superior y se haya extinguido durante el Cretácico Inferior.

Se cree que este diminuto terópodo cubierto de plumas fue un animal omnívoro, es decir comía frutos secos y semillas, pero también cazaba a pequeños artrópodos e incluso es posible que se haya dedicado a robar huevos de dinosaurios de mayor tamaño.

Galería de imágenes: Jinfengopteryx






jueves, 16 de enero de 2020

Durlstodon ensomi: La rata prehistórica de hace 145 millones de años

Incluso algunos investigadores postulan que este enigmático animal podría ser el ancestro más antiguo del ser humano.
Durlstodon, en su hábitat matural.

Bien es sabido que los primeros mamíferos aparecieron en el mundo hace ya unos 208 millones de años, hacia finales del Triásico. Estas criaturas pioneras fueron seres muy parecidas a los ratones, con un enorme cráneo y mandíbulas bastante especializadas. Bastante posterior a ellos, pero no por eso menos arcaico, fue el Durlstodon ensomi, el cual apareció hace 145 millones de años, justo a comienzos del Cretácico.

Sin dudas, la principal importancia científica del Durlstodon ensomi es que según lograron determinar los investigadores, esta especie vendría a ser el primer ancestro conocido de un tronco evolutivo en común que tuvieron diversos mamíferos, como las ballenas, las musarañas e incluso el ser humano. Es decir, este animal fue un verdadero eslabón perdido dentro de la evolución de los mamíferos en nuestro planeta.

El nombre científico de este animal (Durlstodon ensomi) significa "Diente de Durlston", en alusión a la localidad de Durlston (al sur de Inglaterra), lugar donde fueron hallados los restos de este extraño ser. Los fósiles de este animal fueron encontrados junto a los de otra especie primitiva muy parecida, llamada Durlstotherium newmani.

martes, 14 de enero de 2020

Liaoningosaurus: El mini anquilosáurido de la China prehistórica

Este animal primitivo vivió hace unos 122 millones de años, durante lo que fue el Cretácico inferior. 
Este animal era omnívoro.

Los dinosaurios tireóforos anquilosáuridos fueron enormes y rocosos cuadrúpedos acorazados, dentro de los cuales el más emblemático fue el Ankylosaurus, el cual llegó a medir entre 11 y 13 metros de largo. Sin embargo, no todos en dicha familia fueron animales gigantes, ya que hubo otros mucho más pequeños, como fue el caso del Liaoningosaurus, el cual medía apenas unos 40 centímetros desde la cabeza hasta la cola.

El Lianingosaurus fue un género extinto de estos rudimentarios tireóforos, el cual existió hace unos 122 millones de años durante el Cretácico inferior. Los restos de esta diminuta pero rechoncha bestia fueron encontrados en la provincia china de Liaoning, y de ahí su nombre. Este género estuvo compuesto sólo por una especie tipo: el Liaoningosaurus paradoxus.

Dentro de las cualidades distintivas de este animal es que es considerado el primer ornitisquio (dinosaurios con caderas muy similares a las de las aves) que no era herbívoro sino que omnívoro, es decir no sólo comía plantas y raíces como sus parientes de mayor tamaño, sino que también era capaz de devorar a peces y reptiles pequeños. Todo un adelantado para su época.

Galería de imágenes: Liaoningosaurus